El vodka Roberto Cavalli es una obra maestra de buen gusto y un ejemplo perfecto de la tradición y el legado italianos de uno de los mejores destiladores. Es sofisticado, elegante y está dedicado a los paladares más exigentes. El sabor resultante es único, muy limpio, con aromas neutros y un toque de crema y cáscara de cítricos. Un ataque redondo y suave precede a un sabor seco y limpio, de cuerpo medio-alto, con delicados toques de pudín dulce y notas especiadas, que convergen en un final largo, cremoso y mineral.